La elección de los diputados tropezó con grande dificultades.Entre los diputados existían varias sensibilidades:
- Un grupo pretendía que no se modificase nada del sistema político absolutista.
- Otro grupo, entre los que destacaba el ilustrado Jovellanos, pretendía un régimen intermedio entre el viejo absolutismo y el modelo constitucional basado en la soberanía de la nación
- Los liberales proponían una cámara única que asumiera la soberanía nacional y elaborara una constitución que debía recoger las novedades aportadas por la revolución francesa.
Esta última posición triunfó, porque muchos diputados no pudieron acudir a la convocatoria y fueron sustituidos por otros presentes en Cádiz, una de las ciudades más abiertas y avanzadas de España.
A pesar de lo que a menudo se dice, ni la burguesía llevó a cabo la revolución liberal, ni el clero y la nobleza estaban en su totalidad del lado absolutista.
Aparecieron en los debates dos grandes facciones o "partidos" llamados servil o absolutista y liberal.
Una vez expulsados los franceses, las nuevas Cortes ordinarias se trasladaron en enero de 1814 a Madrid.